
En el inicio del año, los ahorristas evalúan cuál es la mejor opción para colocar su dinero, frente a una inflación que todavía representa un desafío para no resignar valor en los pesos atesorados.
Los bancos informan las tasas de interés para depósitos a plazo fijo en pesos, y las diferencias entre entidades resultan notorias. La tasa de interés que paga cada banco por un depósito a plazo fijo marca el rendimiento final de la inversión y define la preferencia de los clientes.
En el sistema bancario argentino, las tasas para depósitos tradicionales en instituciones de primera línea como el Banco de la Nación Argentina, Banco Santander, Banco de Galicia, Banco de la Provincia de Buenos Aires, Banco BBVA, Banco Macro, Banco Credicoop y Banco de la Ciudad de Buenos Aires presentan variaciones que influyen en la elección de los usuarios.
El Banco de la Nación Argentina ofrece una tasa nominal anual del 23,5% para plazos fijos en pesos. Esta cifra se sitúa entre las más altas del segmento de entidades grandes. Por su parte, el Banco Santander y el Banco de Galicia fijan sus tasas en el 21%. El Banco de la Provincia de Buenos Aires paga un 22%, mientras que el Banco BBVA también sostiene una tasa del 21%.
El Banco Macro iguala la tasa del Banco Nación, con un 23,5%. El Banco Credicoop indica una tasa del 23%, y el Banco de la Ciudad de Buenos Aires establece su remuneración en el 20,5%. Estas diferencias, aunque parecen menores porcentualmente, pueden transformar el resultado final para quienes buscan maximizar sus rendimientos.
Los bancos que ofrecen plazos fijos a no clientes presentan un panorama diferente.
El Banco Bica y el Banco CMF exhiben tasas del 28%, por encima del promedio del sistema. El Banco Comafi fija su tasa en 23%, mientras que el Banco de Comercio y el Banco de Corrientes pagan 25% y 25,5%, respectivamente.

La oferta se amplía con el Banco de Formosa (23%), el Banco de la Provincia de Córdoba (27%), el Banco del Chubut (23,5%), el Banco del Sol (27,5%), el Banco Dino (24%), el Banco Hipotecario (23,5% y 26% según el tipo de depósito), el Banco Julio (24,5%), el Banco Mariva (27%), el Banco Masventas (22%), el Banco Meridian (28%), el Banco Provincia de Tierra del Fuego (25% y 21%), el Banco VOII (28%), Bibank (26%), Crédito Regional Compañía Financiera (28% y 28,5%) y Reba Compañía Financiera (28%).
La variabilidad de tasas responde a la política de cada entidad y las estrategias para captar depósitos. Los bancos de menor tamaño o especializados en servicios digitales suelen ofrecer tasas superiores con el objetivo de atraer nuevos clientes o incrementar su volumen de depósitos. Este fenómeno es visible en entidades como Banco Bica, Banco Meridian, Banco VOII y Reba Compañía Financiera, que alcanzan o superan el 28% anual.
El Banco Credicoop se diferencia por mantener la misma tasa para clientes y no clientes, lo que facilita la comparación y el acceso a sus productos. El Banco Provincia de Tierra del Fuego ajusta su tasa según el tipo de plazo fijo, con diferencias de varios puntos porcentuales entre opciones. En tanto, el Banco Hipotecario propone una tasa más alta para una de sus variantes de plazo fijo, buscando captar perfiles específicos de ahorristas.
El contexto macroeconómico y el nivel de inflación inciden de manera directa en la definición de tasas. Las entidades ajustan sus propuestas para no perder competitividad frente al avance de los precios. La decisión de los ahorristas depende muchas veces de la comparación entre la tasa de interés real y la inflación proyectada.
El Banco de la Nación Argentina, como actor principal del sistema, fija una referencia para el resto del sector. Las entidades privadas adaptan sus propuestas considerando la tasa líder y el comportamiento de los clientes.
La competencia por los depósitos impulsa a los bancos a mejorar sus condiciones o sumar beneficios adicionales, como la posibilidad de operar plazos fijos de manera digital o sin costos extra.



