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Energías limpias: cómo se posiciona Tucumán en el ranking del Inversor Verde

El Índice del Inversor Verde mide qué provincias ofrecen mejores condiciones para atraer proyectos de energías limpias. Tucumán aparece con un perfil intermedio: fortalezas institucionales, pero desafíos ambientales y de escala.

El Índice del Inversor Verde —una herramienta que evalúa condiciones para la inversión en energías limpias— ubica a Tucumán en una posición intermedia dentro del Norte Grande.

El ranking pondera tres dimensiones clave: Facilidad para invertir, Seguridad institucional y Sostenibilidad. En ese cruce, la provincia muestra señales positivas para el capital, aunque todavía lejos del liderazgo regional. 

En términos comparativos, La Rioja y Catamarca encabezan el grupo por su marco normativo específico, disponibilidad de suelo y proyectos en marcha. Tucumán se ubica detrás, con buen desempeño en Seguridad (reglas claras, previsibilidad administrativa) y nivel medio en Facilidad, pero con Sostenibilidad promedio, un factor que hoy pesa cada vez más en la decisión de los inversores.

Dónde está fuerte Tucumán

La provincia cuenta con institucionalidad estable, cercanía a centros de consumo, red eléctrica consolidada y experiencia en bioenergía vinculada al complejo sucroalcoholero. Ese entramado explica su buen puntaje en Seguridad y una base razonable para escalar proyectos. Además, la articulación público-privada y la capacidad técnica local juegan a favor para iniciativas de eficiencia energética y economía circular.

Las brechas que explican el puesto intermedio

El índice también expone límites: menor escala territorial para grandes parques solares o eólicos, trabas ambientales y de ordenamiento que ralentizan proyectos, y una agenda de sostenibilidad aún fragmentada. En un mercado donde los fondos verdes priorizan impacto ambiental medible y rapidez de ejecución, estas brechas restan competitividad.

Qué hace la diferencia hacia adelante

Para subir posiciones, Tucumán necesita reglas ambientales claras, ventanillas únicas que acorten plazos, planificación territorial compatible con renovables y una estrategia provincial que ordene incentivos. Pasar de “condiciones aceptables” a entorno claramente competitivo exige priorizar proyectos ancla, fortalecer certificaciones y dar señales consistentes de largo plazo.

El ranking no es una foto estática: es una hoja de ruta. Tucumán tiene bases para crecer en energías limpias; el desafío es convertir potencial en proyectos y mejorar la sostenibilidad real del territorio para atraer capital verde de manera sostenida.

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