El legislador Walter Berarducci dialogó con Café Prensa sobre la interna del peronismo, la gestión provincial y el rol de la oposición en el escenario político actual. Además, se refirió a la designación de la subinterventora del ERSEPT y a su futuro político de cara a 2027.
Al analizar la actualidad del oficialismo, Berarducci sostuvo que «estamos condenados a vivir la interna del peronismo», ya que, a su criterio, muchas veces se presenta como un debate de gestión cuando en realidad responde a cuestiones partidarias. En ese marco, cuestionó los resultados de los encuentros entre referentes del oficialismo y se preguntó: «¿Qué salió de la reunión de Chahla y Jaldo? ‘Estamos unidos’, ¿para qué?, ¿para hacer obras cuando llueve? ¿En qué cambia la vida de los tucumanos?». Según el legislador, existe una confusión entre lo institucional y lo partidario. «Lo ideal sería que se reúnan para discutir hacia dónde vamos, pero venimos discutiendo cuestiones internas partidarias», señaló.
Críticas a la oposición
No obstante, Berarducci también fue crítico con los espacios opositores. Consideró que actualmente el debate político gira más en torno a nombres que a propuestas concretas.
«Hablamos de candidaturas y no de proyectos; hablamos de si alguien pertenece o no a determinado espacio, pero no le damos ninguna propuesta seductora al electorado, algo diferente para que dé un salto frente a este fracaso que gobierna hace cuarenta años», afirmó. En ese sentido, sostuvo que los indicadores provinciales muestran un deterioro en áreas clave como educación, empleo y generación de riqueza.
Obras y gestión provincial
Respecto a las obras impulsadas por el Gobierno provincial, como el acueducto de Vipos, Berarducci consideró que se trata de obligaciones básicas del Estado. «Son obligaciones del Gobierno. Una obra para proveer agua a los ciudadanos es el deber del Estado provincial. ¿Quién debe garantizar servicios como la educación, la salud y la seguridad? El Gobierno provincial. Para eso tiene recursos y, si no los tiene, debe fijar prioridades», expresó.
Asimismo, cuestionó que el principal anuncio de la actual gestión sea la construcción de un nuevo establecimiento penitenciario. «El gran anuncio hoy del Gobierno es un penal. Esa es la gran obra: un edificio para encarcelar gente, no para generar empleo», sostuvo.
Si bien reconoció que se trataba de una obra necesaria debido a la sobrepoblación carcelaria, remarcó que la situación actual es consecuencia de años de malas administraciones. «Había una sobrepoblación que ya rozaba el incumplimiento de tratados de derechos humanos, pero esta crisis la generó el propio peronismo. Tiene una virtualidad y una astucia: te quiebra las piernas, te da una muleta y después aparece como el bueno», ironizó.
La polémica por el ERSEPT
Sobre la designación de la subinterventora del ERSEPT, Berarducci consideró que la controversia trascendió a la oposición y generó repercusiones en toda la Legislatura. «Más que la oposición, esto impactó en toda la Legislatura. Creo que la figura del DNU está mal utilizada. Es una facultad del gobernador, pero para situaciones excepcionales y bajo requisitos específicos establecidos por la Constitución», sostuvo.
En ese sentido, consideró que la designación podría haberse realizado mediante otros instrumentos administrativos. «Se podría haber hecho con un decreto común del Poder Ejecutivo. Gran parte de la discusión giró en torno al uso de la herramienta y quedó flotando la idea de una interna dentro del oficialismo por el control del organismo», analizó.
A su entender, detrás de la polémica existe un trasfondo político: «No hay una conformidad plena por parte de la administración con el funcionamiento del ERSEPT, y eso fue lo que estuvo subyacente en toda la discusión».
El camino hacia 2027
Consultado sobre su futuro político, Berarducci aseguró que atraviesa una etapa de definiciones. «No falta mucho. Estoy en una transición en la que estoy definiendo mi espacio político», afirmó.
Recordó además su trabajo junto a Roberto Sánchez y señaló que el exintendente de Concepción tendría previsto concentrar su actividad política en esa ciudad. «Fue una alternativa importante, pero no terminó de consolidarse en el electorado. Yo trabajo en Capital y desgraciadamente tenemos una diáspora dentro de la oposición producto de los personalismos y las candidaturas», reflexionó.
Por otra parte, aseguró que mantiene diálogo con distintos dirigentes opositores. Ante la consulta sobre si compartiría un café con Mariano Campero, respondió que «tomo café con quien me invite», aunque reconoció que «a cierta edad uno también puede elegir con quién compartirlo».
Respecto a Lisandro Catalán, relató que el primer contacto se produjo tras la agresión sufrida por Federico Pelli. «Me solidaricé con el diputado y le envié un mensaje a Catalán como autoridad. Le planteé mi inquietud sobre si tenían una visión amplia que contenga a todos los tucumanos que venimos trabajando y si estaban dispuestos a convocar a toda la oposición para construir una alternativa al oficialismo», contó. Según indicó, Catalán respondió que estaba «encantado» con la propuesta, aunque hasta el momento no hubo nuevos contactos.
Finalmente, Berarducci sostuvo que la oposición debe asumir una autocrítica y trabajar en la construcción de una alternativa superadora. «Todos los que formamos parte de la oposición nos debemos recorrer la provincia y generar una alternativa para un Tucumán mejor. Hay mucha funcionalidad al oficialismo por parte de sectores de la propia oposición», concluyó.




