La interna libertaria suma un nuevo capítulo. La ministra de Seguridad acusó a la titular de la Cámara alta de no defender el paquete de desregulación ambiental y dominial frente a la resistencia radical, profundizando una feroz brecha institucional que se complementa con la furia del presidente Javier Milei, quien utilizó sus canales digitales para tildar de “kirchnerista” a su compañera de fórmula por oponerse abiertamente a los lineamientos diplomáticos oficiales tras el festejo futbolístico.
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La estrepitosa postergación del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Congreso de la Nación detonó la interna política más severa en el corazón del oficialismo desde el inicio del mandato. La jefa de la bancada de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, protagonizó un durísimo pase de facturas presencial y mediático contra la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, atribuyéndole una total falta de pericia e intencionalidad política para blindar los consensos y neutralizar la avanzada de los senadores de la Unión Cívica Radical.
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El malestar de la ministra de Seguridad radica en la facilidad con la que la titular del Senado convalidó el pase a cuarto intermedio de las modificaciones claves a la Ley de Tierras y Manejo del Fuego. Bullrich argumenta que la conducción de la Cámara alta entregó de forma anticipada la iniciativa legislativa sin dar la batalla reglamentaria en el recinto, cediendo ante la presión de los bloques provinciales dialoguistas y asestándole al Poder Ejecutivo un golpe reputacional innecesario ante los ojos del sector corporativo internacional.
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La ofensiva de la ministra no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de un aislamiento coordinado desde la misma Jefatura de Gabinete. El escenario de hostilidad escaló de forma dramática en el plano digital, donde el propio presidente Javier Milei tildó de “kirchnerista” a su vicepresidenta a través de una serie de interacciones en las redes sociales, un ataque directo motivado por el rechazo de Villarruel a convalidar el perfil diplomático bajo y las directivas institucionales restrictivas impuestas por la Casa Rosada frente al Reino Unido.
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La furia presidencial terminó de cristalizarse tras el decisivo partido de fútbol de la Selección nacional, marco en el cual Villarruel optó por agitar de forma estridente la épica nacionalista de Malvinas en sintonía con las intervenciones callejeras promovidas por la militancia del Instituto Patria. En Balcarce 50 interpretan que esta insistente sobreactuación del patriotismo configura una maniobra de oportunismo político individual, diseñada exclusivamente para diferenciarse del programa de inserción global del mandatario y pescar votos en el electorado de la derecha tradicional.
Con los puentes de diálogo completamente dinamitados entre los dos máximos estandartes del Gobierno nacional, la parálisis legislativa amenaza con extenderse al tratamiento de los pliegos y las emergencias que restan debatir en el mes de agosto. Mientras la Vicepresidenta ensaya un repliegue táctico respaldándose en la autonomía de su rol constitucional y el apoyo de las bancadas periféricas, el entorno de Milei y las segundas líneas del PRO aceleran la auditoría sobre sus colaboradores, transformando al palacio del Congreso en el epicentro de una fractura institucional expuesta de cara a las próximas elecciones.
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https://politicaymedios.com.ar/nota/23635/bullrich-y-villarruel-se-cruzaron-por-la-sesion-en-el-senado-la-interna-libertaria-suma-un-nuevo-capitulo/




