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Se lo tomaron en serio y crearon un mate a base de descartes de yerba

Son diseñadores industriales y desarrollaron un producto de triple impacto con un descarte bien nacional. El polvo de la yerba mate que se desecha y plástico reciclado son los dos componentes del producto que patentó Changüí.

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Dos amigos marplatenses encontraron la forma de darle una nueva vida al descarte de una de las industrias más importantes de Argentina y crearon Changüí, el primer mate hecho con yerba, literal. Patentaron la idea y van por el desarrollo de nuevos productos.

El parate de la pandemia despertó la creatividad en Joaquín de Tomaso y Tomás Zaragoza, dos diseñadores industriales de Mar del Plata que se inspiraron en una marca australiana para crear su producto. “Vimos que en Australia hay una marca de tazas de café que se llama Haskee, que las hace con cáscara de café de desecho. Mientras estábamos craneándola, mi socio me pide el mate para cambiar la yerba. Ahí vimos que podíamos aprovecharla y hacer algo más nacional”, contó de Tomaso a Ecobiz.

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De cada kilogramo de yerba mate que se produce en el país se descarta un porcentaje de polvo, regulado por la Resolución 379/2020. Según afirman los marplatenses, de las 325 toneladas producidas se desperdician unas 32,3 toneladas: de allí obtienen el insumo principal, junto con el plástico reciclado, para fabricar los mates de Changüí.

Changüí elabora productos para grandes marcas y lograron patentar su tecnología a nivel internacional.

Al principio, empezaron a desarrollar en una habitación de la casa de su abuela, a partir de la yerba que utilizaban después de tomar mate, pero notaron que demandaba mucho trabajo el proceso de secado, al ser Mar del Plata una ciudad húmeda.

“Ahí empezamos a hacer una especie de ingeniería inversa. Analizamos todos los procesos productivos, los pasos, todo, y encontramos que hay una etapa en la cual cortan la hoja, separando lo que es hoja gruesa, hoja fina, palo y polvo, que se descarta. Ése es el polvo que nosotros utilizamos”, detalló el diseñador. Tras identificarlo, fueron en búsqueda de marcas para que les proveyeran esa materia prima.

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Aunque al principio nadie les atendía el teléfono, lograron conectar con una pyme de Buenos Aires que se ajustaba a lo que estaban buscando: Fronteras Blend. “Ellos producen su propia yerba y la obtienen a través de la cooperativa Monte Nativa en Misiones. Nos gustaba mucho que haya trazabilidad en el producto y nos aseguramos de que dentro de lo que es el mundo de la yerba, tenía una buena base moral, sin mano de obra infantil ni nada”, explicó de Tomaso.

Joaquín de Tomaso y Tomás Zaragoza, dos diseñadores industriales de Mar del Plata, fueron los mentores de este producto que ya está instalado en el mercado.

Lo que empezó entre amigos y familiares hoy se comercializa a todo el país a través de su tienda online y hacen regalos corporativos. Actualmente producen los mates en un taller con espacio de oficina, un salto grande que pudieron dar tras una importante venta mayorista a la energética Transener. “Esto nos permitió crecer, agrandarnos y escalar de otra manera”, celebró el marplatense. En 2024, registraron el modelo industrial -la textura- junto al diseño 3D y obtuvieron la patente internacional, ya que se trata del primer material de descarte de polvo de yerba.

A futuro, piensan sumar nuevos desarrollos de productos hechos a partir de descartes. “La idea es empezar a abrir el abanico de productos que tenemos e irnos a distintos tipos de infusiones, como puede ser el té, también el café. que fue la idea originaria. Nos escribieron un montón de marcas de café interesadas en que desarrollemos para ellos”, anticipó el diseñador, y cerró: “Todo se fue dando de manera fortuita, así que pronto vamos a empezar a abarcar otros rubros”.

PUBLICIDADFUENTE:Por: Milagros Oliver mail

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