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Tirón de orejas en el PJ tucumano

 Pases de factura y presión para mostrar gestión en la Legislatura. La conducción del bloque volvió a exigir trabajo en comisiones y orden político.

Hubo reproches por ausencias, falta de preparación y exposición mediática centrada sólo en el Ejecutivo.

Tirón de orejas en el oficialismo: pases de factura y presión para mostrar gestión en la Legislatura
Antes del parate político que impondrá el Mundial de fútbol a partir de junio, los principales referentes quieren dejar el horizonte encaminado hacia lo que será el sprint final para el electoralísimo 2027. Buena parte de esa misión está centrada en la gestión: mostrar cohesión, conducción y disciplinamiento para estar en mejores condiciones de negociación.

Es lo que viene ofreciendo el gobernador, Osvaldo Jaldo, en cada uno de los espacios que puede. Desde principios de este año, el tranqueño se encarga de prometer futuro a todos dentro del oficialismo. En particular, busca derramar esa imagen de componedor cobijando a los otros dos dirigentes con mayores responsabilidades institucionales y políticas: al vicegobernador Miguel Acevedo y a la intendenta de la capital, Rossana Chahla.

El factor Tafí Viejo

Los reúne, los abraza y les pide en privado priorizar la gestión para sortear un momento de impredecible resultado en materia económica, producto de las variables nacionales. De hecho, esta semana buscó ampliar esa sensación de que cobija a todos con una recorrida por Tafí Viejo. Se trata del municipio peronista con el que el Poder Ejecutivo mantuvo los mayores picos de tensión en la primera mitad del mandato.

De hecho, en 2025 hubo un zigzagueo importante en las relaciones: la gestión de Alejandra Rodríguez salió del Pacto Social, denunció discriminación financiera por parte del Gobierno y la solución llegó de la mano de la política. La tregua electoral que impusieron los comicios legislativos nacionales del año pasado permitieron calmar los enfrentamientos. El ex intendente local y esposo de Rodríguez, Javier Noguera, se sumó a la nómina de diputados oficialistas y el agobio económico taficeño se terminó.

A comienzos de esta semana, Jaldo elogió la figura de Noguera, uno de los dirigentes más apuntados por el kirchnerismo tras su inclusión en el bloque jaldista Independencia. En paralelo, abrazó nuevamente a su compañero de fórmula.

«Desde aquel momento, aquel gran triunfo (la elección de 2023) nos pusimos a trabajar, venimos llevando adelante una gestión muy difícil. Gracias Miguel, no aflojemos, hemos pasado la mitad de mandato pero nos queda cuesta arriba», arengó el mandatario al vicegobernador. Antes, Jaldo había optado por destacar el trabajo del presidente de la Cámara ante los medios, llegando a deslizar incluso la posibilidad de repetir la fórmula en 2027.

La tensión en la Legislatura

En el oficialismo son conscientes de que la decisión de quién lo secundará es exclusiva de Jaldo. Por eso, además de mostrar fidelidad, quien pretenda ocupar ese lugar debe exhibir gestión, conducción y disciplinamiento hacia abajo. Es lo que intentó hacer Acevedo el miércoles, cuando reunió a la treintena de legisladores del peronismo en la Cámara.

Lo que se planteó como un encuentro de organización terminó en un nuevo tirón de orejas -más subido de tono que los anteriores-, con reproches cruzados, gritos y una advertencia clara. La postura del vicegobernador fue clara: sin trabajo legislativo visible, no hay margen para sostener la estrategia política.

Como en una reunión anterior, Acevedo volvió a marcar la cancha. No objetó la presencia de legisladores en actos del Poder Ejecutivo, pero exigió equilibrio: pidió que esa exposición pública vaya acompañada de participación real en comisiones y en la actividad parlamentaria. El mensaje apuntó directamente a quienes priorizan la foto y la defensa mediática del Ejecutivo por sobre el trabajo legislativo. “Pueden ir a los actos, pero también tienen que estar en la Legislatura y no salir solo a defender al Ejecutivo”, fue la línea que bajó, según reconstruyen fuentes del encuentro.

El clima, sin embargo, se tensó más allá de ese planteo. Durante la reunión hubo gritos -no provenientes de la conducción- que expusieron el nivel de fastidio acumulado. Los cuestionamientos giraron en torno a errores en el recinto, falta de preparación y, sobre todo, ausencias que ya tuvieron consecuencias concretas.

El episodio más reciente fue la remoción de dos legisladores de la comisión de Obras Públicas por inasistencias reiteradas. La decisión se tomó luego de que el oficialismo no lograra garantizar quórum la semana pasada, una situación que generó enojo directo en la conducción.

“Se necesitaba quórum y no estaban los nuestros”, sintetizaron cerca del armado. Quienes pagaron los platos rotos fueron Leopoldo Rodríguez Sara Assán.

Ese antecedente funcionó como telón de fondo del encuentro del miércoles, donde volvió a insistirse en la necesidad de disciplina interna y trabajo coordinado. “Hay que ir a las comisiones igual que a los actos”, fue otra de las frases que circuló. En la reunión también se deslizaron críticas por movimientos internos que algunos interpretan como “golpes desde adentro”, en un oficialismo donde empiezan a aflorar tensiones que ya no se disimulan.

Así, comenzó a tomar forma la estrategia de mostrar actividad legislativa y ordenar el mensaje del bloque. La preocupación no es menor: consideran que hoy la Legislatura pierde centralidad frente al protagonismo del Ejecutivo. El ejemplo de las inundaciones y de la actuación de ese poder tras la tragedia que vivieron miles de tucumanos es contundente. En la Cámara entienden que hubo respuesta, que hubo asistencia y que hubo reacción, pero que la sensación hacia afuera fue la de un poder que estuvo ausente.

Incluso en el recinto se percibió el clima. Si bien se descartaron rupturas, algunos referentes admitieron enojo tras la última sesión. En particular, tras la intervención del presidente de Atlético Tucumán, Mario Leito. El legislador de raíces manzuristas se trenzó con José Cano a partir de la figura de Germán Alfaro.

La discusión viró a las responsabilidades del ex opositor en el estado de San Miguel de Tucumán y la falta de obras para mitigar inundaciones. Cano, rápido, le enrostró que el líder del Partido por la Justicia Social es ahora uno de los mimados por Jaldo. Desde el estrado, Acevedo intentó en vano calmar la discusión en el recinto. Menos mal que habían conversado 24 horas dentro del bloque oficialista sobre la necesidad de evitar este tipo de episodios.

El Mundial impondrá un silencio necesario -y ansiado- en la política, pero no resolverá las internas.Jaldo apuesta a un orden vertical para sostener el poder en lo que resta de su mandato. Mientras, la insistencia de Acevedo por equilibrar la gestión con la presencia territorial no es solo un pedido operativo, es un aviso de que está decidido a resguardar su lugar.

 

FUENTE: Avatar de Fernando StanichFernando Stanich

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