Rodeado de “interrogantes” … ¿Sigue la puerta giratoria para la corrupción?
De la publicación realizada en redes sociales de un evento, surge que el condenado por corrupción a 5 años y 3 meses de cárcel, compartió mesa y festejos con varios “altos funcionarios” de las distintas esferas de la provincia. Cuando se podría pensar que el triunfo de Javier Milei en 2023 significaría un cachetazo recibido por parte la clase política, lo cierto es que en Tucumán pareciera que no se dieron por aludidos.
Al menos, no en lo que hace a algunos altos funcionarios de gobierno. Y es que, durante el pasado lunes, mientras el país disfrutaba del feriado por el 25 de Mayo, un condenado por corrupción hacía gala de la impunidad que siempre lo caracterizó.

PUBLICIDAD

Estamos hablando de Jorge Yapura Astorga, ex intendente de Tafí del Valle que resultó condenado a más de media década de prisión tras haber sido declarado culpable de cometer delitos de corrupción, entre ellos el de enriquecimiento ilícito. Recordemos que la sentencia ejemplar fue dictaminada e forma unánime por los jueces Dres. Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica al concluir el juicio a fines del 2024.

Sin embargo, el ex mandatario tafinisto se maneja desde entonces con tanta libertad (e impunidad) como el más honesto de los ciudadanos. En ese sentido, participó aparentemente el lunes de la semana que termina en los festejos de lo que habría sido el cumpleaños de Daniel Deiana, actual Presidente de la Mutualidad Provincial Tucumán. Así lo demuestran las fotos publicadas de ese encuentro en la red social Facebook, las cuales ilustran la presente nota.
Más precisamente, las fotografías del cumpleaños de Daniel Deiana se publicaron en la cuenta personal de Miguel Ángel “Rabito” Adad, dirigente gremial y político en Tucumán. En la misma fiesta compartieron mesa, además de los anteriormente mencionados y entre otros, una serie de funcionarios muy importantes en torno a la (¿única?) manzana podrida que representa Jorge Yapura Astorga.
También estuvieron presentes en el mitín el Dr. Ismael Karim Kanan, Defensor del Pueblo Adjunto de Tucumán, Dante Loza, Interventor del IPLA (Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo) y Javier Morof, Secretario de Estado de Gestión Pública y Planeamiento de Tucumán. Es decir, demasiados funcionarios y dirigentes de gran notoriedad en el día a día de la política local. Sin embargo, esto (todavía) no es lo peor.
PUBLICIDAD
Y es que la gravedad de esta situación radica en el hecho de que también estuvo presente nada menos que la Dra. Marcela Ruiz, presidente de la Federación Argentina de la Magistratura (FAM). Como si esto no fuera suficiente, se encontraba allí el Dr. Raúl Ferrazzano, quien se desempeña como Fiscal de Estado Adjunto de la provincia de Tucumán. Esta escena dantesca bien podría parecer una escena salida de un guion escrito para una mala película, pero no.
Porque lo que se infiere es que este encuentro sucedido el pasado 25 de mayo sería la causal de que el Tribunal de Casación no confirme la condena de Jorge Yapura Astorga a pesar de que transcurrieron casi 19 meses de la misma. Esto se debe al hecho de que si funcionarios de la talla de Ruiz y Ferrazzano se encuentran en un festejo donde asiste un dirigente político condenado por corrupción, quieran o no, lo están legitimando.
Y es que, si estás al lado de quienes manejarían o tendrían influencia con la justicia, como el caso de Yapura Astorga, entonces podés estar condenado a la cárcel, pero nunca te tocaría cumplir con la condena prevista. ¿Acaso no parecería al menos curioso que la presidenta de la FAM, quien tendría contactos fluidos con la justicia se junte con condenados que esperan sus fallos firmes para ir a la cárcel? Ni hablar en el caso de un Fiscal de Estado.
PUBLICIDAD
Sobre todo, si consideramos el rol judicial que desempeñan ambos. En lo que hace a la Dra. Marcela Ruiz, el rol que cumple la titular de la FAM, señala el Estatuto: ART. 3° La Federación se abstendrá de toda declaración, actitud, gestión o medida que signifique intromisión en cuestiones de política partidaria, religiosas, raciales o que sean ajenas a sus finalidades específicas o incompatibles con la objetividad e independencia inherentes al ejercicio de la Magistratura.
Mientras que el Dr. Raúl Ferrazzano en lo que hace a sus funciones como Fiscal de Estado Adjunto, las mismas implican el poder representar a la provincia en todos los procesos, procedimientos y trámites judiciales y/o extrajudiciales en que aquella sea parte o actúe como tercero interesado, pudiendo delegara o sustituir facultades a favor de los Subsecretarios, Directores y abogados del Organismo, mediante resolución, nota-poder o escritura pública, dentro fuera de su jurisdicción.
Además, cabe destacar que sin instrucción del Gobernador de la Provincia no podrá allanarse, acordar, transar, desistir, comprometer en árbitros, arbitradores o amigables componedores. También le corresponde asumir la función de querellante en las causas penales que versen sobre delitos contra el Estado. Por último, el Fiscal de Estado o sus sustitutos serán parte legítima y necesaria en todos los juicios en que la Provincia sea interesada, sin perjuicio de la competencia propia del Ministerio Público.
PUBLICIDAD
En definitiva, lo cierto es que el accionar a todas luces irresponsable de funcionarios públicos de relevante importancia como los mencionados va claramente en contra de lo pregonado por el gobernador Osvaldo Jaldo en varias oportunidades. En una de ellas, el mandatario dijo “la impunidad se terminó en la provincia de Tucumán. Hoy hay personas que antes se paseaban libremente y ahora están detenidas en Benjamín Paz”.

Esas declaraciones las realizó el pasado 9 de febrero de este año en referencia a la lucha contra el narcotráfico. Además, Osvaldo Jaldo ha ratificado esta postura de «tolerancia cero» y «caiga quien caiga» en varias ocasiones recientes cuando se trató del escándalo con el intendente de Alberdi por cuestiones de narcotráfico. Esta directiva aplica tanto a investigaciones internas como a presuntas irregularidades en distintas dependencias del Estado.
Sin embargo, alguna vez el mandatario provincial también dejó entrever que sus funcionarios no le obedecen porque el propio gobernador manifestó públicamente que en su gobierno no iba a haber funcionarios que cometieran delitos y que él es muy respetuoso de la justicia. Es por ello que bueno sería preguntarse entonces por qué sus funcionarios de alto rango gubernamental están de «parranda» de alguna forma, con un condenado a cárcel por corrupción.
PUBLICIDAD
Justamente porque un tribunal encontró culpable a Jorge Yapura Astorga de haber cometido delitos dolosos en contra de la administración pública y también de haberse enriquecido ilícitamente al calor de la misma. Como si eso fuera poco, se maneja por la vida de festejo perpetuo con funcionarios del gobierno a pesar de que en el juicio la fiscalía había solicitado cumplimiento efectivo de la prisión.
Sin embargo, curiosamente (o no tanto) la Corte Suprema no se expide desde hace más de un año y medio. No en vano y de forma periódica, Tucumán Despierta no sólo viene advirtiendo sobre todo lo relacionado a la causa por la que fue condenado Yapura Astorga. Sino que, además, es el único medio de comunicación que trata esta temática, mientras el resto hace “mutis por el foro”.
Si para muestra basta un botón, recordemos cuando hace algunas semanas, el condenado Yapura Astorga se mostró cínicamente en medio de la multitud del Salón Blanco de casa de gobierno en la previa a la presentación del ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, junto al gobernador que encabezaron un acto de los tantos que se desarrollan semanalmente en Casa de Gobierno de Tucumán.

De esta forma, todo parece indicar que cuestiones como el narcotráfico traccionan mucho más que lo que tiene que ver con la corrupción. Como si lo primero fuera algo más de carácter excepcional, mientras que lo segundo pareciera a esta altura que es transversal a toda la clase política, considerando que en Tucumán no se condena la corrupción, por lo menos así lo indican las estadísticas públicas.
En ese sentido, el caso Yapura Astorga parecía en un primer momento que se destacaría por el hecho de ser el primer dirigente político en ser condenado estando en actividad. Sin embargo, da la impresión de que pasará a la historia por tratarse de un funcionario que no iría a cumplir con su condena a prisión aparentemente porque estaría protegido por parte de la justicia y de la política tucumana.
PUBLICIDAD
Mientras tanto, crece el hartazgo que guardan los ciudadanos tucumanos con esta lamentable dirigencia política de la provincia y con una justicia que parecería no querer demostrarse y demostrarle su independencia a la sociedad. Y es que, todo indica que, mientras la Justicia espera, la impunidad no corre, vuela, sobre todo, cuando ese vuelo está alimentado por los vientos de la clase política tucumana.
¿Será Justicia alguna vez Tucumán?
PUBLICIDAD
FUENTE: https://tucumandigital.com.ar/2026/06/01/tucuman-el-feudo-de-la-impunidad-el-caso-yapura-astorga-rodeado-de-interrogantes-sigue-la-puerta-giratoria-para-la-corrupcion/




