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Secuestró a dos niños y fue condenado a más de 4.000 años de prisión

El caso que conmocionó a un País.

PUBLICIDADShawn Hornbeck estuvo cautivo durante más de cuatro años. La búsqueda de un segundo chico, Ben Ownby, permitió encontrar a ambos con vida en un departamento de Misuri.

Durante años, algunos vecinos creyeron que Michael Devlin era un hombre que vivía con su hijo en un departamento de Kirkwood, en el estado estadounidense de Misuri. Detrás de esa aparente vida cotidiana se ocultaba el cautiverio de Shawn Hornbeck, un niño secuestrado en 2002. El caso quedó al descubierto en enero de 2007, cuando la investigación por la desaparición de otro menor condujo a la policía hasta el mismo domicilio.

La historia comenzó el 6 de octubre de 2002, cuando Shawn, de 11 años, salió en bicicleta para visitar a un amigo cerca de Richwoods. En el camino fue interceptado por Devlin, quien lo trasladó a su departamento y lo mantuvo bajo amenazas y violencia durante más de cuatro años.

Su madre, Pam Akers, y su padrastro, Craig Akers, nunca abandonaron la búsqueda. Destinaron sus ahorros, dejaron sus trabajos y recurrieron a préstamos para sostener los esfuerzos por encontrarlo. Además, crearon la Fundación Shawn Hornbeck, con la que acompañaron a otras familias de personas desaparecidas.

PUBLICIDADUn segundo secuestro permitió descubrir el primero

El 8 de enero de 2007, Devlin secuestró a Ben Ownby, de 13 años, cuando regresaba de la escuela en Beaufort. Esta vez, un amigo del adolescente escuchó sus gritos y aportó un dato decisivo: una camioneta blanca había escapado del lugar a gran velocidad.

La búsqueda del vehículo llevó a los investigadores hasta el edificio donde vivía Devlin. El 12 de enero, la policía ingresó al departamento y encontró a los dos chicos con vida. Ben llevaba cuatro días desaparecido; Shawn había pasado más de cuatro años lejos de su familia.

El hallazgo fue conocido como “el milagro de Misuri”. Para los padres de Shawn, significó recibir la noticia que habían esperado durante años. “Los milagros existen. Shawn es la prueba de ello”, expresó Craig Akers tras el rescate.

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Una vida aparentemente normal, atravesada por el miedo

Uno de los aspectos más impactantes del caso fue que algunos vecinos habían visto a Shawn andar en bicicleta y recibir visitas, sin saber que estaba secuestrado. Varios suponían que Devlin era su padre. Un vecino relató incluso que el captor había llamado a la policía por un conflicto de estacionamiento mientras mantenía al menor en su vivienda. Aquella intervención no permitió descubrir lo que ocurría.

Sin embargo, esas salidas no significaban que Shawn pudiera actuar libremente. Según contó posteriormente a su familia, vivía aterrorizado por las amenazas de su secuestrador. Su padrastro rechazó los comentarios públicos que cuestionaban por qué no había escapado y recordó que era un niño de apenas 11 años cuando fue capturado.

Tras el rescate, la familia buscó acompañarlo en su recuperación y en el regreso a los estudios, ya que durante el cautiverio no había asistido a la escuela.

Devlin se declaró culpable de los cargos por secuestro, abuso sexual y otros delitos, y recibió condenas que sumaron más de 4.000 años de prisión. El caso dejó al descubierto cómo las amenazas y el sometimiento pueden mantener cautiva a una víctima incluso cuando, desde afuera, su vida parece transcurrir con normalidad.FUENTE:https://sincodigotucuman.com/secuestro-a-dos-ninos-y-fue-condenado-a-mas-de-4-000-anos-de-prision-el-caso-que-conmociono-a-un-pais/

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