InternacionalesPolítica

Si cae Lula, aqui estoy yo!!

Kicillof se erige como la mejor opción.Una derrota del PT achicaría el mapa de aliados de Xi en la región. El gobernador cultiva el vínculo, aunque acaba de bajar su visita a Shanghái.

PUBLICIDADEl triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta brasileña no solo inquieta al Partido de los Trabajadores. También se sigue con atención en Beijing. Brasil es el principal socio de China en América Latina y un pilar de los BRICS, y la eventual salida de Luiz Inácio Lula da Silva el 25 de octubre completaría un giro regional que ya dejó a varios gobiernos en manos de dirigentes alineados con Washington.

En ese tablero, Axel Kicillof aparece como un activo potencial para la diplomacia china: el principal candidato opositor de la segunda economía sudamericana, crítico del alineamiento automático de Javier Milei con Estados Unidos y defensor de una inserción internacional con pie en ambos bloques. Pero entre la lógica geopolítica y los movimientos del propio gobernador hay una distancia que esta semana se hizo visible.

Un mapa que se tiñe de derecha

La secuencia electoral reciente explica por qué China mira con preocupación a Brasil. José Antonio Kast en Chile, Abelardo de la Espriella en Colombia, Rodrigo Paz en Bolivia, Nasry Asfura en Honduras y Daniel Noboa en Ecuador llegaron o se sostuvieron en el poder con el respaldo explícito de Milei. Si Flávio confirma su ventaja, el bloque de gobiernos afines a la agenda de Donald Trump sumaría al país más grande del continente.

Sin embargo, la idea de un Kicillof como único interlocutor relevante de Beijing parece lejana, no así como el principal, eventualmente. Yamandú Orsi fue en febrero el primer presidente latinoamericano recibido por Xi Jinping en 2026, en una visita de Estado en la que Uruguay reafirmó el principio de una sola China, firmó una batería de acuerdos y se comprometió a profundizar la asociación estratégica integral. Montevideo, además, ejerce este año la presidencia pro tempore de la CELAC.

PUBLICIDADTampoco los gobiernos de derecha cortaron con China. El propio Milei, que llegó al poder prometiendo no hacer negocios con comunistas, renovó en agosto el swap de monedas por cinco años, por el equivalente a unos 19.000 millones de dólares. Las exportaciones argentinas al gigante asiático crecieron 36,7% entre enero y julio. El comercio, en la región, suele imponerse sobre el discurso.

Los lazos de La Plata

Dicho esto, el vínculo de Kicillof con China es concreto y de larga data. En noviembre de 2023 anunció una inversión de 1.250 millones de dólares de China Potassium Chemical Group para construir dos plantas de fertilizantes en el puerto de Bahía Blanca, un proyecto del que luego no hubo novedades. Su gobierno mantuvo contactos con las provincias chinas de Hubei, Shandong y Sichuan, recibió delegaciones en La Plata y discutió financiamiento para obras energéticas.

El gobernador también se reunió en varias oportunidades con el embajador Wang Wei, a quien abrió la Casa de Gobierno. Y mientras el embajador estadounidense Peter Lamelas presionaba a la cooperativa neuquina CALF por su acuerdo con Huawei, la Provincia ya había cerrado con la misma empresa la provisión de baterías para nodos eléctricos en Mar del Tuyú, Carmen de Areco, Arrecifes y Capitán Sarmiento.

En el plano político, Kicillof cuestionó la decisión de Milei de rechazar el ingreso a los BRICS y reivindica una tercera posición con relaciones hacia Oriente y Occidente. Cuando el Presidente atacó a Lula, el gobernador llamó al canciller brasileño Mauro Vieira para advertir sobre el impacto en inversiones y empleo.

Desde el círculo del gobernador confían en guiños diplomáticos con el correr del año electoral, tal como el propio Xi jinping realizó en el marco de las «amenazas de intromisión» estadounidense en el proceso electoral del país vecino.

PUBLICIDADUn viaje que no fue

La pieza central de esa estrategia era un viaje a China a comienzos de noviembre. La agenda incluía Beijing y Shanghái, la apertura de la Exposición Internacional de Importaciones, reuniones con Power China y Gezhouba, un encuentro con Dilma Rousseff en el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, contactos con autoridades del Partido Comunista y la posibilidad de un saludo con Xi, según el exembajador Sabino Vaca Narvaja, que colaboraba con la organización.

La semana pasada, después de su gira por Nueva York, donde se reunió con fondos de inversión como Vanguard y GoldenTree, Kicillof suspendió la visita. La gobernación argumentó la superposición con la llegada del papa León XIV.

En esos días corría la versión de que la cancelación generó malestar en el entorno de Wang Wei, que durante días intentó confirmar el viaje sin respuestas precisas desde La Plata, sin embargo fuentes cercanas le confirmaron a Confidencial que los rumores fueron exagerados. «China no hace política así«, confiaron.

La lectura más plausible es electoral. Un candidato que busca ampliar su base hacia el votante independiente y tranquilizar a los mercados tiene incentivos para no aparecer en Shanghái como el hombre de Beijing, justo cuando Washington convierte a China en un eje de su política regional.

La relación que Milei tensiona

Paradójicamente, el mayor capital de Kicillof frente a China lo genera el propio Milei. En septiembre, Beijing convocó al embajador argentino para quejarse por un posteo del titular de la Oficina de Respuesta Presidencial, Juan Pablo Carreira. Antes, la embajada china había acusado públicamente a Estados Unidos de violar la soberanía argentina por el caso Huawei. Deslizaron, incluso, que China evaluaba revisar el swap, algo que hasta ahora no ocurrió y aparentemente está lejos de concretarse.

En ese contexto, una derrota de Lula podría aumentar el valor relativo de Kicillof para China: menos aliados de peso en la región vuelven más relevante a cualquier dirigente con chances de gobernar la Argentina y voluntad de reequilibrar la relación. Pero esa ventaja es, por ahora, potencial. El gobernador no es presidente, la elección es en 2027 y él mismo acaba de demostrar que, cuando la campaña aprieta, prefiere medir cada foto. Entre la geopolítica y las urnas, Kicillof eligió primero las urnas.

PUBLICIDADFUENTE:https://confidencial.ar/nota/3395/si-cae-lula-beijing-busca-socio-y-kicillof-se-erige-como-la-mejor-opcion/

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba