Un debut descollante en la Caja Popular: Bustamante contrató por más de $8 millones mensuales a su hijo y su sobrino. La nueva intervención dispuesta para “ordenar” la Caja Popular de Ahorros de Tucumán empieza a mostrar señales de continuidad más que de cambio. A pocas semanas de su implementación, documentos oficiales revelan una serie de nombramientos de alto costo, muchos de ellos vinculados directamente al círculo íntimo del poder.

Lejos de romper con las prácticas de la gestión anterior, los interventores Guillermo Norry y Antonio Bustamante avanzaron con designaciones en cargos de confianza bajo la figura de “Asesores de Gabinete”, con remuneraciones equiparables a niveles jerárquicos altos dentro de la estructura estatal.
Sueldos millonarios en cargos transitorios
Entre el 20 y el 25 de febrero de 2026 se autorizaron múltiples nombramientos con salarios que superan los $8 millones mensuales. Según la documentación interna, los montos por persona oscilan entre $83 millones y más de $101 millones, bajo categorías equivalentes a Subgerente Departamental Nivel 5 y Jefe Principal de Departamento Nivel 6.
Los expedientes —identificados con referencias como 603-360/2026, 665/360/2026 y 639/360/2026— fueron firmados por el gerente general C.P.N. Pablo D. Díaz Sánchez y elevados al Tribunal de Cuentas para su validación formal.
Familia adentro: el hijo y el sobrino
El dato más sensible es la incorporación directa de familiares del subinterventor Antonio Bustamante.
Su hijo, Esteban Ramiro Bustamante, fue designado con una remuneración equivalente a Jefe Principal Nivel 6 por $83.305.190,06.
En paralelo, su sobrino Lucas Manuel Bejar —quien además trabaja en su estudio profesional— fue nombrado Asesor de Gabinete con sueldo equivalente a Subgerente Nivel 5 por $90.365.723,39.
Ambos ingresos se realizaron sin evidencia de concurso público ni proceso de selección abierto.
Una lista larga y un patrón repetido
Las designaciones no se limitan al entorno familiar. También fueron incorporados Silvana Andrea Díaz, Mario Marcelo Moreno, Rosana Yolanda Redondo Torinio, Daniel Denet, Javier Peyrel, Graciela del Valle Dantur, Juan Pablo Rosales, Carlos Francisco Ortiz Soler, Luis Alejandro Medina de la Fuente, Gustavo René Avecilla y Sandra Elizabeth Suasnabar, entre otros.
El patrón se repite: cargos políticos, sueldos elevados y ausencia de mecanismos transparentes de selección.

La intervención que no cambió nada
La intervención de la Caja había sido presentada por el gobernador Osvaldo Jaldo como una medida para sanear una institución cuestionada por irregularidades durante la gestión anterior, fuertemente vinculada al dirigente Carlos Cisneros.
Sin embargo, los hechos muestran más continuidad que ruptura. Las nuevas autoridades replican esquemas de designaciones discrecionales, ahora bajo otro signo político pero con la misma lógica operativa.
En ese esquema, Bustamante —con vínculos directos con el ministro del Interior Darío Monteros— aparece como una figura clave en la toma de decisiones.
Silencios oficiales y señales preocupantes
Otro dato que refuerza la idea de continuidad es la permanencia indirecta de actores de la etapa anterior. Entre los casos aparece el del ex interventor José Díaz, actualmente con licencia psiquiátrica pero aún dentro del esquema institucional.
Hasta el momento, ni la intervención ni el Gobierno provincial han dado explicaciones públicas sobre estos nombramientos.
En una provincia donde el ajuste se exige hacia abajo, la Caja Popular vuelve a mostrar que el verdadero gasto no se recorta: se redistribuye dentro del poder.

Fuente:
https://quediario.com.ar/2026/04/07/la-caja-intervenida-pero-intacta-designaciones-millonarias-familiares-y-sin-filtro-en-la-era-jaldo/





