Cómo operan las familias que manejan el interior tucumano. El sistema de alternancia democrática en los municipios tucumanos ha cedido paso a una consolidada red de traspasos endogámicos. Impedidos por la Constitución provincial para buscar un tercer mandato consecutivo, los jefes comunales apelan a esposas, hijos, padres y hermanos para retener las cajas municipales y garantizarse refugios en la Legislatura.
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Un informe presentado en el programa El Avispero expone la distorsión del sistema democrático en los municipios tucumanos, advirtiendo que en el interior provincial «el derecho constitucional a elegir y ser elegido parece haber quedado reservado para ciertas familias».
La investigación pone el foco en el deterioro institucional de las comunas, señalando que «lo que debería ser una democracia con alternancia y renovación de proyectos parece haberse convertido en una verdadera industria familiar, donde el sillón municipal se hereda como un bien propio». Esta dinámica obedece a una «trampa institucional casi perfecta»: impedidos por la Constitución de buscar un tercer mandato consecutivo, las conducciones locales recurren a enroques domésticos para transferir el poder a sus círculos íntimos mientras aseguran un refugio en la Legislatura.
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La principal crítica hacia este esquema radica en cómo la perpetuación endogámica neutraliza la competencia política y bloquea la emergencia de nuevos liderazgos. El informe subraya que este fenómeno atraviesa a todo el arco partidario sin distinción de colores políticos, consolidando redes de traspasos conyugales, filiales y fraternos que congelan la administración pública por décadas.
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De este modo, la alternancia pasa a ser solo una ilusión formal, dado que las decisiones ejecutivas, las cajas municipales y las bancas legislativas permanecen orbitando dentro de los mismos clanes familiares.
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Este modelo de dominación territorial genera un creciente rechazo en el electorado y en diversos sectores institucionales. La concentración del poder municipal/comunal en manos de un apellido condiciona la democracia representativa y posterga la resolución de los problemas de fondo de la comunidad.
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Como concluye el informe, «mientras la indignación de algunos sectores opositores crece y las necesidades de los vecinos se acumulan, surge una pregunta inevitable: ¿en la política tucumana pesan más las propuestas o los apellidos?».
Mirá el informe:
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FUENTE:https://www.enteratenoticias.com.ar/politica/feudalismo-y-dinastias-municipales-como-operan-las-familias-que-manejan-el-interior-tucumano/




