
El procedimiento tuvo lugar en un local ubicado en calle San Juan 911, donde funciona la firma Ortopedia Tucumán de Piur SRL. Allí, inspectores encontraron un importante stock de productos que carecían de documentación de procedencia y de los registros sanitarios exigidos por la normativa vigente.
Según explicó el titular del organismo, Luis Eduardo Fontana, la falta de trazabilidad de estos elementos implica un serio riesgo: “Se desconocen sus características, funcionalidad y condiciones de seguridad, por lo que representan un potencial peligro para la salud de los pacientes”.
Un tornillo falso y fallas críticas
Entre los hallazgos más alarmantes, se detectó un tornillo óseo rotulado como producto de Stryker Corporation que, tras ser analizado junto al representante oficial de la firma en el país, resultó ser una falsificación.
El peritaje reveló diferencias sustanciales respecto del producto original, como métodos de esterilización incompatibles, variaciones en el material y el color, y un empaque que no corresponde a los estándares utilizados por la compañía. Estas irregularidades podrían comprometer seriamente la seguridad de pacientes sometidos a cirugías.
Implantes sin aval y posible contrabando
Además, los inspectores incautaron 19 tornillos de titanio atribuidos a Jeil Medical Corporation que tampoco contaban con autorización sanitaria. El importador oficial en Argentina, Prince Medical Supplies S.A., negó haber ingresado esos productos al país, lo que refuerza la hipótesis de que se trataría de mercadería introducida de manera ilegal.
Al tratarse de implantes de Clase IV —los de mayor riesgo sanitario—, la falta de control y certificación impide garantizar estándares mínimos de calidad y seguridad.
Prohibición y retiro inmediato
Ante la gravedad de la situación, la ANMAT ordenó la prohibición en todo el territorio nacional de estos productos hasta tanto obtengan las autorizaciones correspondientes.
Asimismo, instruyó a las autoridades sanitarias provinciales y a organismos de defensa del consumidor a retirar de inmediato los insumos del circuito médico.
El caso encendió alarmas en el sistema de salud, ya que pone en evidencia la circulación de materiales críticos sin control, con potencial impacto directo en la seguridad de los pacientes intervenidos quirúrgicamente.




