Jaldo mira con creciente desconfianza a Rossana Chahla por su vínculo con Carlos Cisneros y sectores del manzurismo. Los últimos gestos políticos profundizaron la tensión dentro del oficialismo.
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El peronismo tucumano atraviesa un momento de fuertes tensiones internas de cara a las elecciones de 2027. Los movimientos políticos, los alineamientos y las señales públicas empiezan a marcar un escenario cada vez más dividido dentro del oficialismo.
Uno de los episodios que habría generado malestar en Casa de Gobierno ocurrió el martes 10 de mayo, cuando la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, participó de una merienda organizada por el legislador Cristian Rodríguez, dirigente identificado con el manzurismo y enfrentado públicamente con el gobernador Osvaldo Jaldo.
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Sin embargo, según trascendió, lo que realmente habría molestado al mandatario provincial no fue únicamente la reunión, sino la aparición de un cartel con la leyenda “Rossana intendente”.
De acuerdo a fuentes de Casa de Gobierno, Jaldo habría interpretado el gesto como una operación política impulsada desde el manzurismo para comenzar a instalar una eventual reelección de Chahla. En el entorno del gobernador aseguran que sintió que este sector del peronismo busca imponer su figura “a como dé lugar”.
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Ese episodio explicaría, según distintas versiones, un cambio de actitud que se vio durante la última semana. Jaldo comenzó a mostrarse públicamente junto al presidente del Honorable Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, Fernando Juri, invitándolo a acompañarlo en distintos actos oficiales, mientras Chahla quedaba al margen de esas actividades.
Pero el distanciamiento tendría además otro trasfondo político.
En el jaldismo existe una fuerte molestia por la relación política que la intendenta mantiene con el diputado nacional y dirigente bancario Carlos Cisneros. Según fuentes del oficialismo provincial, dentro del Gobierno consideran a Cisneros un “enemigo” y lo señalan como el principal operador en la difusión de la polémica vinculada a la casa del gobernador en Tafí del Valle, tanto en medios nacionales como provinciales.
En ese sentido, en 25 de Mayo 90 entienden que mientras Chahla continúe políticamente alineada con Cisneros será difícil reconstruir la relación con Jaldo. Incluso, algunos sectores aseguran que el gobernador estaría dispuesto a arriesgar políticamente la capital en 2027 antes que permitir el fortalecimiento interno de la intendenta.
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También, en parte del peronismo tucumano crece la idea de que Chahla no logró contener políticamente a partidarios ni construir vínculos sólidos con la dirigencia tradicional durante sus casi tres años de gestión.
Al respecto, distintas voces del jaldismo reprochan que gran parte del gabinete municipal responde políticamente a Cisneros. Entre los nombres que mencionan aparecen Luciano Chincarini, Marcelo Albaca, Sangenis, Camila Giuliano, Gómez Tortosa y Carlos Arnedo.
Sobre este último, recuerdan que Arnedo terminó acercándose al cisnerismo durante la campaña de 2023, luego de que el exintendente Germán Alfaro le retirara apoyo económico para afrontar las elecciones. Allí, aseguran, fue Cisneros quien salió a respaldarlo, al igual que al legislador Berarducci.
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Otro gesto que alimentó las versiones sobre el distanciamiento entre Jaldo y Chahla fue la ausencia del gobernador en la inauguración de la repavimentación de la avenida Mitre, una obra importante para la gestión municipal en el último tiempo. En definitiva, con el 2027 cada vez más cerca, el peronismo tucumano muestra un nivel de internas y tensiones que, por momentos, parece igual o incluso superior a los del radicalismo.
En medio de ese escenario, quien hoy parece haber asegurado su lugar dentro del esquema jaldista es el vicegobernador Miguel Acevedo, que ya habría consolidado su alineamiento con el gobernador y tomado distancia definitiva del senador y exgobernador Juan Manzur. En definitiva, dentro del peronismo tucumano las diferencias ya dejaron de circular únicamente por debajo de la mesa. Los gestos, las ausencias, los posicionamientos internos y los movimientos de cada sector empiezan a exponer una convivencia política cada vez más tensa dentro del oficialismo.
FUENTE:https://lapapa.com.ar/nota/20104/el-peronismo-tucumano-esta-fracturado-y-no-logra-sanar-sus-internas-rumbo-a-2027




