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Murió Juan María “El Flaco” Traverso, leyenda del automovilismo argentino

Una noticia sacude al mundo del deporte. Juan María Traverso, leyenda del automovilismo argentino, murió este sábado a los 73 años.
La información fue confirmada por la Asociación Argentina de Volantes, entidad que él mismo presidía.

“Descansa en paz Juan María Traverso, el ídolo máximo del automovilismo argentino. En cada autódromo del país tu nombre estará siempre en el recuerdo”, confirmaron. El Flaco fue todo un referente del automovilismo, que quedará en la historia grande.

“Desde la Asociación Argentina de Volantes, entidad de la que fuiste presidente hasta el último día, le enviamos condolencias a todos los que alguna vez conocieron a Juan María Traverso”, agregaron.
Un cáncer de esófago lo tenía en coma desde hacía un par de días, y el Flaco murió en su casa, de Ramallo, en compañía de sus hijos.
Traverso había nacido el 28 de diciembre de 1950 en Buenos Aires, aunque siempre se identificó con Ramallo. Su apodo es “El Flaco”, por su delgada figura que mantuvo hasta los 30 años. Tras dejar de fumar durante tres años, aumentó de peso. Luego volvió con los cigarrillos, pero no perdió los kilos.
Vivía en Beccar, provincia de Buenos Aires. Estaba casado con Susana y tenía tres hijos: María Paula, María Manuela y Juan Cruz. Y tenía una nieta, Juanita.
A los 15 años tuvo un Ford A sin escape. Cursó el secundario en el Colegio De La Salle, de Balvanera, y volvió a Ramallo para dedicarse a la actividad agropecuaria.
Se hizo amigo de “Marito” García, que corría en karting y luego incursionó en el Turismo Carretera. “Mi viejo no sabía, pero me ayudó a conseguir un auto de carreras. Es una de las personas que recuerdo hoy, en mi retiro”, sostuvo al dejar las pistas. El Flaco lo acompañaba a las carreras cada vez que podía y su debut en el Turismo Carretera fue consecuencia de que García se incorporara al equipo oficial de General Motors y le cediera el Torino Liebre con el que estaba participando.
Traverso protagonizó su primera competencia el 31 de octubre de 1971, la Vuelta de Pergamino, su “carrera más importante”. Casi un año después, el 29 de octubre de 1972, ganó por primera vez: logró el premio Supernafta YPF, disputado en el autódromo semipermanente de 25 de Mayo. En su vuelta triunfal a Ramallo lo esperaba una multitud y los festejos duraron tres días.
En 1973 se incorporó en el equipo oficial Ford, ocupando el lugar que había quedado vacante por la muerte de Nasif Estéfano, y teniendo como compañero a Héctor Luis Gradassi.
En 1977 logró su primer campeonato de Turismo Carretera, y al año siguiente repitió la victoria.
En 1979 hubo ciertos inconvenientes con la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) y el equipo Ford, por lo tanto el Flaco se fue a correr a Europa en la Fórmula 2, con un March. Acerca de lo que implicaba ir a correr a Europa comentó: “Con el paso de las carreras les fui perdiendo el respeto a los demás corredores”. Allí perfeccionó su habilidad para correr en pista mojada.

Bernie Ecclestone le ofreció un contrato para que participara en la temporada de 1980 en la Fórmula Aurora y las dos carreras en América de Fórmula 1, pero en la Argentina su padre tenía problemas financieros (Fiplasto, empresa de la que era dueño don Juan Cruz Traverso, estaba en convocatoria de acreedores), y Juan María prefirió volver a acompañar a su papá en esa situación. “Tenía un contrato con el equipo Brabham. Yo corría con Keke Rosberg, por ejemplo, a quien le gané y quien me ganó. Dos años después fue campeón de Fórmula 1. Creo que habría andado muy bien allí, pero tuve que regresar con mi padre”, detalló.
En 1983, de la mano de José Miguel Herceg y los hermanos Aventin, volvió al TC y punteó los campeonatos de TC 2000 y TC, pero terminó separándose de El Polaco.
En 1985 se incorporó en el equipo Renault de TC 2000 con un Renault 18, y en 1986, con Oreste Berta como preparador de los Renault oficiales, empezó una serie de victorias y títulos en la categoría, obteniendo con la coupé Fuego, los campeonatos 1986, 1988, 1990, 1991, 1992 y 1993.
En 1988 Sevel organizó el 7º Desafío de los Valientes, una carrera en pista y en tierra en la que intervenían los mejores pilotos de pista y de rally. Todos, con autos exactamente iguales: Fiat Duna estándar, los mismos que el público podía adquirir en las concesionarias. Traverso les ganó en la pista y en la tierra a Carlos Reutemann, Gabriel Raies y Jorge Bescham, entre otros.
En 1993 fue a correr en Turismo Italiano con Miguel Ángel Guerra y se quedó con el subcampeonato, detrás de él. Rompió relaciones a fines de ese año con Berta y Renault.
En 1994, con el apoyo de Peugeot, inició una etapa de desarrollo del modelo 405 para competir en TC 2000, marca con la que volvió a salir campeón. A mediados de año volvió al TC y a la victoria en esa categoría, con un Chevrolet, y terminó sexto en el campeonato (dos triunfos). En 1995 salió campeón del Turismo Carretera y del TC 2000.
En 1997 fue ganador del campeonato de TC
. Luego pasó a Ford, En 1998 inició la temporada de la peor forma, ya que sufrió uno de los accidentes más fuertes de su trayectoria, en Mar de Ajó, pero sin consecuencias físicas. En 1999 se apoderó de otra corona.
En el año 2000 se retiró del Turismo Carretera, enfrentado con los dirigentes, y se incorporó al equipo Toyota, de TC 2000. La Fundación Konex le entregó su premio de Platino. Resultó campeón del Top Race con un BMW 320i y así obtuvo su tercer cetro en la categoría y el 16º campeonatos nacionales: 6 de Turismo Carretera, 7 de TC2000 y 3 de Top Race.
Tras su regreso al TC en 2002 tuvo diversos preparadores, pero con ninguno volvió a ser competitivo ni alcanzó a pelear hasta el final por un campeonato. Largó en total 770 carreras.

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